FESTIVAL MUNDIAL BALLENAS Y CANTAORAS
Biosfera Pacífico
Cuentan en Bahía Málaga que una tarde tibia, casi divina, de solsticio de verano, el 24 de junio, Fabián, la tía Helena, el Taita Amor y una pareja de amigos viajeros se subieron a la lancha de Willington Gamboa para cantarle al mar. No buscaban tesoros ni señales: solo agradecer, respirar hondo, escuchar cómo el océano les murmuraba historias antiguas.
Las voces se elevaron como aves suaves sobre la espuma: cantos ancestrales y un poema que parecía acariciar la piel del agua: “Ballena de los poderosos océanos, todo lo has contemplado...” Entonces, el océano respiró profundo. En el horizonte apareció una madre yubarta con su ballenato, tímidos como muchacha enamorada que se asoma a la ventana para escuchar al galán. Hubo un silencio que abrazó el alma, un instante donde la mirada humana se unió con la memoria salada del mar. Y quedó flotando en el océano la imagen de dos gigantes brillando como lunas recién nacidas sobre una sábana de plata.
El Festival Mundial Ballenas y Cantaoras, con ocho años de trayectoria, es un proceso que respira conservación, que escucha la oralidad ancestral, que abraza la cultura del Pacífico. Un encuentro donde los cantos humanos dialogan con los cantos de las ballenas. Con los años se ha vuelto motor de transformación social, recupera playas, embellece territorios, reactiva el turismo, genera ingresos, empleos, orgullo y levanta el ánimo de las comunidades. Hoy son más de 700 familias tocadas por esta ola de vida. Más de 400 empleos creados. Más de 5.000 turistas que llegaron a saborear el encanto de este rincón del mundo.
Y una imagen queda vibrando: playas limpias que brillan como espejos donde las ballenas miran su propia sombra.
Sobre Destino Pacífico
El Pacífico colombiano es un territorio plural donde convergen geografías, historias y modos de vida que dialogan desde la montaña hasta la costa, desde los ríos profundos hasta las ciudades que crecen a su propio ritmo. En esta región cohabitan comunidades afrodescendientes, indígenas, andinas y mestizas, cuyas prácticas, saberes y memorias conforman un mosaico cultural en permanente transformación.
El proyecto Destino Pacífico reúne esta diversidad a través de 100 experiencias turísticas que emergen tanto de comunidades rurales como de centros urbanos, que invitan a recorrer selvas, manglares, playas, páramos, mercados, barrios, centros históricos y espacios comunitarios donde se expresan tradiciones culinarias, artísticas, deportivas y festivas.
Más que visitar un lugar, estas propuestas permiten comprender los paisajes y las relaciones que les dan sentido: los oficios locales, las redes comunitarias, los saberes transmitidos y los procesos contemporáneos que hoy redefinen la región. Desde un enfoque responsable y sostenible, el proyecto apuesta por una forma de turismo que reconoce la complejidad del territorio, respeta los ritmos locales y promueve encuentros basados en la reciprocidad y el cuidado.
Explorar el Pacífico es acercarse a una región viva, diversa y en constante movimiento, que se revela plenamente cuando se escucha, se observa y se camina junto a quienes la habitan.